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2 de diciembre de 2011

Etóloga, encantadora de perros


Nombre: Marina Sebastián
Edad: 30
Formación: Gestión i administración pública, ya que para hacer etología piden una carrera universitaria, especialización en educación canina, terapia asistida con animales, perros de asistencia i etología, UAB.
Experiencia: En Valencia colaboró con protectoras como voluntaria. En Barcelona mientras estudiaba paseaba perros, clases de adiestramiento a domicilio. También trabajó con Agility gracias a su especialización en deportes caninos. Desde hace unos años trabaja en la Societat Protectora d’Animals de Mataró (SPAM) donde empezó como voluntaria haciendo modificaciones de conducta. Actualmente sigue en la SPAM trabajando como etóloga. 

Etóloga: Etología es el estudio del comportamiento de los animales. A partir de este estudio se puede saber como modificar las pautes del comportamiento i así poder aislar las malas conductas, siempre trabajando con el refuerzo positivo: premiar cuando se hace bien en vez de castigar cuando se hace mal.
 Como etóloga de la SPAM, cuando una persona adopta un perro o el perro desarrolla problemas después de la adopción ofrecemos cursos de etología para ayudar, a los que también pueden asistir particulares. Estamos desarroyando un proyecto con perros de terapia para trabajar en prisiones, en geriátricos, con jóvenes tutelados, etc. y yo me encargo de seleccionar los perros más aptos para cada caso.
Otra cosa que hago son los cursos de formación de etología de la SPAM.


Entrevista:

  • Cómo has llegado a ser etóloga?
    Quise llegar a lo más alto de la profesión e hice muchos cursos en diferentes campos de la educación canina para conseguirlo. 

  • Influenció algún motivo personal?
    Sí. Toda la vida he vivido en una casa con perros, a mi madre le encantan y hemos llegado a tener 5 o 6 al mismo tiempo. Creo que todos los que nos dedicamos a este mundo del perro es por algún perro que hemos tenido. Yo tuve un perro que era reactivo hacia otros perros y vi su día a día, como cuando paseábamos y nos cruzábamos con otros perros se peleaba, y quería encontrar soluciones a este comportamiento. Intentando encontrar estas soluciones fui descubriendo el mundo de la etología, y cómo me encantan los perros, me he ido especializando hasta llegar a ser, como dice la gente, “psicóloga de perros” (risas).
  • Qué es necesario para ser etóloga?
    Para empezar una carrera universitaria, y tienen prioridad los que han estudiado biología, veterinaria, y otras de la misma rama. Tampoco es vital, siempre que demuestres tu interés por el mundo del perro, como en mi caso que la carrera no tenía nada que ver (risas). Muchos de los temarios están basados en estudios en inglés, puesto que el campo de la etología sólo tiene 30 años, así que hace falta un buen nivel.
  • Cómo es un día laboral rutinario?
    Cada día es un día diferente (risas). Por ejemplo hoy tengo clases de educador canino toda la mañana , mañana tengo clases a particulares, y la semana que viene entrenamos perros para terapia. También tenemos que atender emails o gente que nos llama porque quieren sesiones particulares de educación para su perro, también están las clases de formación y teoría para futuros profesionales. Hay días que hacemos demostraciones con alumnos del refugio de perros que han salido de la escuela de educación canina. Todo el trabajo está destinado a que el perro pueda salir en adopción.
  • Explica un día de clases de ecuación canina, por ejemplo.
    Si trabajamos en las intervenciones asistidas con animales, en la práctica solemos trabajar obediencia básica, control y habilidades cardinales, para que aquel perro pueda interaccionar con el usuario. Si es educación canina y etología, afecta a los perros del refugio y nos centramos en la obediencia básica, que sirve para que el perro pueda salir más fácilmente en adopción, sobre todo los perros más grandes. 
    Para los particulares depende de cada situación. Si el perro tira de la correa trabajaremos que esté pendiente de nosotros cuando pasea, en obediencia hacemos órdenes como “siéntate”, “tumbado”, “quieto”, con perros con miedo trabajamos que tenga confianza en las personas, y en habilidades intentamos que el perro aprenda a dar la pata, que recoja una pelota y te la traiga , que recoja cosas del suelo...pequeñas habilidades que hacen que la gente se fije en un perro.
  • Qué es lo que más te gusta de ser etóloga?
    El contacto directo con perros, y la diferencia que encuentro entre cuando trabajaba con particulares y ahora que lo hago en la SPAM. Muchas veces los problemas de conducta de los perros los crean las personas, y en el refugio no hay ninguna mano humana que refuerce las malas conductas. Con las clases privadas tienes que educar más al amo que al perro, en cambio en el refugio puedo trabajar directamente con el perro, y es muy gratificante poder trabajar con un perro que no esta manipulado ni viciado por gente diariamente.
  • Qué es lo que menos te gusta?
    El área de administración, que realmente no entra al campo de la etología, pero la tengo que tocar para coordinar los cursos y formaciones, hace falta una buena planificación para poder sacar adelante todo el trabajo que hacemos en el refugio. 
    En cuanto a los perros no hay nada que no me guste... a ver, el día a día en un refugio duro y hay cosas que no son nada agradables, a veces puede haber peleas. Por mucho que luchemos por el bienestar del perro, sufren estrés crónico, están en jaulas, hay carencia de libertad, pero dentro de todo esto siempre buscamos el bienestar de los perros.
  • Qué dirías a los futuros etólogos?
    Hay una tarea brutal a hacer dentro de los refugios. Hace falta un cambio de perreras hacia refugios, es decir, buscar que estén más enfocadas a proteger los perros. Hay mucho trabajo a hacer en los refugios, hay muchos perros que necesitan nuestra ayuda, como por ejemplo que puesto que tienen que estar encerrados intentar que estén lo mejor posible, buscar perfiles para definir los grupos de perros y que se lleven bien entre ellos, conocer bien el perfil del perro para encontrar la mejor adopción possible tanto para la persona como para el perro. Todo este trabajo es para profesionales, y se tiene que profesionalizar. Saber cuando un perro tiene miedo o cuando un perro puede morder al hijo pequeño de una familia, hay que conocer el perfil para hacer una buena selección, y hacen falta estudios para hacer bien este trabajo. Esto es un etólogo.
  • Alguna anécdota que quieras compartir relacionada con tu trabajo?
    Hay muchas anécdotas. Yendo a terapias puedes ver el carácter real del perro. No es el mismo cuando está dentro del refugio con 20 perros más que cuando está solo y tiene todos los mimos para él. Es fuera del contexto de la protectora cuando realmente conoces el perro. 
    (Vemos como un voluntario trae un gato al refugio) Mira, también como esto que estamos viendo que ha llegado un gato y lo traen sin transportín. Son cosas que no tienen que pasar nunca. 350 perros y un gato estresado que como salte y se vaya a un patio nos quedamos sin gato (risas).


    También quiero comentar que a pesar de que ya tenía formación en educación canina, cuando hice etología sentí que completaba todo el que había aprendido. Toda la base de la educación canina es “como nos habían enseñado hasta ahora”. Antes se trabajaba con la fuerza, presionando el perro y te decían que tú tenías que ser el dominante. Hoy en día gracias a la etología todo esto está cambiando con la introducción del refuerzo positivo y otras técnicas basadas en nuevos estudios científicos. Se ha demostrado que con la técnica antigua de castigar, lo único que se consigue es romper el vínculo afectivo con el perro: no coge miedo de volver a hacer aquello por el que lo han castigado, sino que coge miedo al que lo ha castigado.
     
    La etología fomenta la psicología canina, busca que el educador entienda el perro para dar el refuerzo positivo que cada perro, como individuo, necesita, y poder modificar las conductas entendiendo el perro. 

En una de las clases

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